La fabricación de productos sanitarios en México podría recibir un impulso gracias a Obamacare
Desde marcapasos cardíacos hasta prótesis articulares, pasando por escáneres y equipos de radioterapia, Estados Unidos es actualmente el líder mundial en la fabricación e innovación de productos sanitarios. Sin embargo,la fabricación de productos sanitarios en México podría experimentar un repunte una vez que la ACA se haya aplicado plenamente.
La industria de los productos sanitarios, responsable de aproximadamente cuatrocientos mil puestos de trabajo directos y casi dos millones de puestos de trabajo indirectos en EE. UU., es uno de los pocos sectores del país que no solo genera importantes oportunidades de empleo, sino que también arroja un superávit comercial neto. Sin embargo, muchos creen que esto podría cambiar debido a la entrada en vigor, en enero de 2013, de un impuesto especial del 2,3 % establecido por la Ley de Asistencia Asequible.
El impuesto se concibió como una forma de recaudar 29 000 millones de dólares para ayudar a sufragar la asistencia sanitaria de los estadounidenses. Pero, aunque un 2,3 % pueda parecer poco, sus detractores señalan que se trata de un impuesto sobre los ingresos brutos, no sobre los beneficios netos.
Aplicar el impuesto sobre los ingresos brutos supone un impacto mucho mayor en el resultado neto. En otras palabras, una empresa de dispositivos médicos que obtiene un beneficio de 100 000 dólares sobre unas ventas totales de 1 millón de dólares perdería 23 000 dólares de ese beneficio, ya que el 2,3 % se aplicaría al millón de dólares y no a los 100 000 dólares. Así pues, en este ejemplo, la Ley de Asistencia Asequible les ha costado el 23 % de su beneficio, y no el 2,3 %.
Lo que esto significa para las empresas estadounidenses es que solo las empresas muy grandes, con amplios márgenes de beneficio, podrán hacer frente al cambio, mientras que las pequeñas o las de reciente creación, con márgenes de beneficio menos impresionantes, serán las más afectadas. Esto resulta especialmente preocupante, ya que alrededor del 80 % de todos los fabricantes de dispositivos médicos de EE. UU. son pequeñas empresas con menos de 50 empleados. Para mantener los márgenes de beneficio, la única opción para la mayor economía mundial de dispositivos médicos es recortar costes para compensar este cambio, que podría resultar doloroso.
Muchas empresas han constatado que la mejor forma de hacerlo es aplicando una estrategia destinada a aumentar la fabricación de productos sanitarios en México. De hecho, muchas empresas ya han reaccionado ante el nuevo impuesto poniéndose en contacto con sociedades de protección fiscal en México y elaborando planes concretos para trasladar sus operaciones al sur de la frontera.
Enrique Esparza, presidente de una empresa mexicana de servicios de apoyo, Co-Production International (CPI), señaló recientemente que «hemos observado un aumento espectacular de las consultas, tanto en línea como presenciales, por parte de fabricantes de productos sanitarios que muestran interés en México desde que entró en vigor el impuesto en enero». Es muy posible que la fabricación de productos sanitarios en México experimente un gran auge.
Resulta que México ya es el undécimo mayor exportador de productos sanitarios del mundo y el principal exportador a Estados Unidos. Además, se prevé que la fabricación mexicana de dispositivos médicos crezca un 74 % de aquí a 2020. Según un informe de KPMG de 2011, el coste de fabricación de dispositivos médicos en México era un 23,3 % inferior al de Estados Unidos, una cifra que muchas empresas estadounidenses están reconociendo como la respuesta al nuevo impuesto del 2,3 %. Como señaló además el presidente de CPI:
«México siempre ha ofrecido la mejor alternativa a la producción en el extranjero, empezando por su inigualable proximidad a los mercados norteamericanos, nuestra mano de obra de bajo coste y altamente cualificada, nuestro entorno favorable a las empresas y las disposiciones del TLCAN que eliminan los aranceles… No es de extrañar que la «opción México» haya pasado a ocupar un lugar destacado en los planes de negocio de muchos fabricantes internacionales».