La industria aeroespacial mexicana sigue en auge
Aunque las exportaciones de la industria aeroespacial mexicana solo representaron el dos por ciento de las ventas externas totales del país en 2013, los expertos del sector prevén un crecimiento continuado en este ámbito durante los próximos años. A finales de 2013, según los datos publicados por la Federación Nacional de la Industria Aeroespacial de México (FEMIA), el número de fabricantes de la industria aeroespacial mexicana ascendía a doscientos setenta al cierre del año natural. Aunque las empresas dedicadas a la producción de bienes para usos finales en aviación se encontraban repartidas por dieciocho de los treinta y un estados de la República y el Distrito Federal, las cinco entidades con mayor concentración de actividad en la industria aeroespacial son:
- Baja California, con 58 empresas;
- Sonora, con 48 fabricantes;
- Querétaro, con 38 empresas;
- Nuevo León, con 30 proveedores del sector aeroespacial;
- Chihuahua, con 30 empresas.
A pesar de que solo representan un pequeño porcentaje del total de las exportaciones manufactureras del país, el valor en dólares de los productos fabricados y enviados al extranjero por las empresas del sector aeroespacial mexicano en 2013 ascendió a 3.2 mil millones de dólares estadounidenses.
El principal aliciente para que los fabricantes del sector se instalen en México es su ventajosa estructura de gastos generales y salariales. Según la edición de 2014 del informe de KPMG, Competitive Alternatives, la guía anual de esta consultora global sobre los costes empresariales internacionales, los fabricantes del sector aeroespacial mexicano suelen obtener una ventaja en términos de costes de hasta el treinta y tres por ciento en comparación con las empresas del sector que operan en Estados Unidos o en Europa.
En los últimos diez años, México se ha convertido en el decimoquinto fabricante más destacado para los clientes de la industria aeroespacial mundial. Además de atraer a fabricantes de renombre mundial, como Bombardier, Beechcraft, Eurocopter, Honeywell y otros, muchos de los proveedores de estas grandes empresas han seguido sus pasos, creando miles de puestos de trabajo para los trabajadores del país.
Como respuesta al crecimiento de la industria aeroespacial mexicana, la demanda de trabajadores que posean las competencias necesarias para fabricar piezas aeroespaciales que cumplan con exigentes normas internacionales ha aumentado exponencialmente. Hasta la fecha, México ha respondido bien al reto de crear una mano de obra cualificada, ya que, en la actualidad, se imparten cincuenta y dos programas de estudios relacionados con la industria aeroespacial en veintiuna instituciones de enseñanza superior del país. Querétaro, en particular, cuenta desde 2007 con una universidad dedicada específicamente a dotar a su mano de obra de los conocimientos y habilidades necesarios para triunfar en la industria aeroespacial mexicana. Además de la fabricación, las empresas se están involucrando gradualmente en la realización de investigación industrial en territorio mexicano. Honeywell, por ejemplo, cuenta con un centro de investigación en la ciudad fronteriza de Mexicali, en Baja California.