El cambio en la naturaleza de los puestos de trabajo del sector manufacturero estadounidense tiene un componente de colaboración con México
En los últimos meses ha surgido cierta preocupación por el hecho de que los puestos de trabajo del sector manufacturero estadounidense estén abandonando el país en masa para dirigirse al sur de la frontera. Sin embargo, lo que realmente está ocurriendo es mucho más dinámico y prometedor para el futuro de los empleos en el sector manufacturero de Estados Unidos. La colaboración que mantiene Estados Unidos con México proporciona una ventaja competitiva a ambas naciones.
El caso de Carrier
El candidato a la presidencia de EE. UU., Donald Trump, causó recientemente un gran revuelo al amenazar con impulsar un aumento de los impuestos a las empresas que trasladen puestos de trabajo del sector manufacturero al extranjero. Sus comentarios se produjeron inmediatamente después de que se conociera la noticia de que el fabricante de sistemas de aire acondicionado Carrier Corp. iba a trasladar 1.400 puestos de trabajo a México. Aprovechando el temor a que los puestos de trabajo del sector manufacturero estadounidense corrieran el riesgo de perderse en favor de México, Trump señaló específicamente a Carrier por su decisión de cerrar su planta de Indiana para trasladarse a una en Monterrey, México. A continuación, culpó a los acuerdos de libre comercio que reducen los aranceles sobre las importaciones y exportaciones de productos manufacturados. Pero, ¿supone esto realmente un éxodo masivo de puestos de trabajo del sector manufacturero?
El estudio de caso de Indiana
En respuesta a ello, varios expertos han señalado que, si bien muchos puestos de trabajo de cualificación baja a media en el sector manufacturero estadounidense se están trasladando a México, en Estados Unidos se están creando muchos otros puestos de trabajo de alta cualificación. De hecho, a solo 55 millas de distancia del lugar donde Carrier está eliminando 1.400 puestos de trabajo, GE está ampliando una planta aeroespacial con 230 puestos de alta cualificación y bien remunerados en el mismo estado de Indiana.
Lo anterior no es un caso aislado. Según la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU., en 2014, Indiana ocupó el segundo puesto a nivel nacional en cuanto al crecimiento del empleo en el sector manufacturero. Lo que está ocurriendo en realidad es un cambio en el tipo de puestos de trabajo en el sector manufacturero de EE. UU. México y EE. UU. son, en muchos aspectos, socios en el sector manufacturero que se complementan mutuamente. Steven Dwyer, director ejecutivo de Conexus Indiana y antiguo director de operaciones de Rolls-Royce Corp., describió la situación de la siguiente manera:
Se está produciendo una transición. La industria manufacturera se está volviendo mucho más sofisticada, pero eso no significa que vaya a automatizarse ni que vayan a desaparecer los puestos de trabajo; simplemente significa que los puestos de trabajo en el sector manufacturero estadounidense cambiarán.
Fabricación propia
El tipo de puestos de trabajo en el sector manufacturero que se están trasladando fuera de EE. UU. suele estar relacionado con productos básicos que pueden fabricarse en serie con mano de obra de cualificación baja o media. Sin embargo, al mismo tiempo, EE. UU. está creciendo en lo que respecta a la fabricación de productos exclusivos que requieren una mano de obra sofisticada y altamente cualificada. Para estados como Indiana, el futuro de la industria manufacturera en EE. UU. se centra en sectores como el aeroespacial, la automoción de alta gama y otros productos sofisticados. Además, los productos con diseños o propiedades únicos y que requieran competencias avanzadas encontrarán su lugar en las instalaciones manufactureras estadounidenses.