La fabricación de plásticos en México se verá impulsada por la bajada de los costes energéticos
Cada año se generan más de veintitrés mil millones de dólares estadounidenses gracias a la fabricación de plásticos en México.
El sector produce aproximadamente cuatro mil quinientos millones de toneladas métricas al año. Sin embargo, a pesar de que la economía mexicana sigue creciendo de forma constante, el aumento de la producción de plásticos en México no ha superado el cuatro y medio por ciento en ninguno de los últimos años, lo que ha llevado a los líderes del sector a mostrarse preocupados por el futuro de la industria del país. No obstante, la reciente reforma energética de México ha supuesto un beneficio indirecto para este sector manufacturero, lo que ha suscitado esperanzas en cuanto a las perspectivas de la industria del plástico mexicana, ya que la legislación de la reforma podría dar lugar a una nueva tasa de crecimiento media de al menos un seis por ciento anual para el próximo año.
Economistas, líderes del sector y responsables gubernamentales han señalado que las reformas energéticas recientemente aprobadas reducirán los costes energéticos, lo que a su vez reducirá el coste de los insumos y las materias primas para las empresas dedicadas a la fabricación de plásticos en México en un veinte por ciento durante los próximos cinco años. El país es el décimo mayor productor de plásticos del mundo, pero para seguir siendo competitivas, las más de cuatro mil quinientas empresas mexicanas dedicadas a la producción de plásticos deben tener acceso a materias primas a precios ventajosos. La reducción de los costes energéticos propiciará este resultado, lo que repercutirá directamente en el coste de hacer llegar los materiales a los consumidores en el mercado mundial de los plásticos.
México cuenta con una gran concentración de las reservas mundiales de gas de esquisto. Estas pueden utilizarse para producir productos petroquímicos, que a su vez se emplean en la fabricación de plástico. La combinación de productos petroquímicos básicos y otros insumos químicos da lugar a productos petroquímicos intermedios, como resinas a base de metano para cauchos, lubricantes y poliuretanos, que a su vez se utilizan como insumos para la producción de plástico. Además del impulso que supone la reducción de las tarifas eléctricas, la industria del plástico se beneficiará de un plan más ambicioso para explotar el enorme potencial de gas de esquisto de México, lo que reducirá aún más los costes de los insumos utilizados en la fabricación de plásticos en México.
Un tercer factor determinante que podría contribuir a reducir el coste de los materiales para la producción de plástico en México es una mejor infraestructura de reciclaje. El aprovechamiento de los biocombustibles podría reducir significativamente los costes energéticos y, por lo tanto, el coste de las materias primas. México está barajando actualmente la inversión de mil millones de dólares para mejorar su capacidad de reciclaje y equipararla a la de países europeos como Alemania, reconocidos por su uso generalizado de materiales reciclados. Aunque este tercer factor aún no es una realidad, está claro que la cuestión energética es fundamental en el esfuerzo por reducir los costes de la industria del plástico, algo necesario para aumentar la competitividad. La reforma energética demostrará ser un factor clave para dinamizar a las empresas dedicadas a la fabricación de plásticos en México.