El 65 % de los televisores que se compran en EE. UU. se fabrican en México.

Tijuana es reconocida como líder mundial en la producción de televisores de plasma, HDTV y LCD. Como tal, es el factor principal que ha determinado que el sesenta y cinco por ciento de las unidades adquiridas en Estados Unidos procedan de fábricas mexicanas. En la actualidad, los fabricantes de televisores de Tijuana atraviesan un periodo de incertidumbre a la espera de la nueva normativa que está debatiendo el Congreso mexicano y que aborda los requisitos tecnológicos regionales revisados relacionados con su producción. En concreto, los fabricantes han expresado su preocupación por el posible requisito de que los fabricantes de Tijuana, así como otros productores de televisores en México, obtengan componentes específicos —escasos a nivel local— dentro de sus propias plantas, ya sea fabricándolos por
sí mismos o mediante la colaboración con terceros. Los componentes de los televisores en cuestión son la placa base y el panel LCD. Los responsables tanto de las empresas fabricantes de televisores de Tijuana como del sector de la electrónica en general han señalado que, en la actualidad, sería «imposible» cumplir con este nuevo requisito. Aunque el objetivo del Gobierno mexicano es integrar a más empresas locales en la cadena de suministro de la industria nacional, los fabricantes de televisores de Tijuana consideran que es factible desarrollar una base adecuada de proveedores de placas base y pantallas LCD de manera oportuna y rentable.

Las nuevas normas deben tener en cuenta las condiciones de competencia

Aunque el presidente regional del Noroeste de la CANIETI ( Cámara Nacional de Comercio de la Industria Electrónica de México), José Luis Castellanos, está de acuerdo en que es necesario introducir cambios en la normativa que rige a los fabricantes de Tijuana, así como a otras empresas mexicanas dedicadas a la producción de televisores, también considera que hay que tener cuidado de adoptar normas que no sitúen a México en una situación de desventaja competitiva a nivel mundial como consecuencia del aumento de la estructura cruzada de los productores de televisores del país. El responsable de la CANIETI ha señalado que, aunque la tecnología actual de los televisores es LCD y LED, «las normas que regulan actualmente la fabricación de televisores en México se aplican a la tecnología CRT». Castellanos cree que los errores cometidos en la formulación y aplicación de nuevas normas para los fabricantes de televisores en México provocarán una pérdida de cuota de mercado frente a las empresas asiáticas.

Dado que está previsto que en 2016 finalice un programa de tres años mediante el cual el Gobierno mexicano ha estado subvencionando la compra de pantallas LCD de 23,6 pulgadas procedentes del extranjero, hay quien cree que el Gobierno se ceñirá a los requisitos previstos. Como consecuencia de la aplicación de esta medida, las ventas de pantallas LCD de las empresas taiwanesas Innolux y Foxconn Electronics han alcanzado recientemente un volumen de envíos de entre 1 y 1,5 millones de unidades al mes.

Teniendo en cuenta los problemas de costes que conllevaría un rápido aumento de la producción nacional de placas base y pantallas LCD, Castellanos, los fabricantes de televisores de Tijuana y otros líderes del sector electrónico solicitan a los legisladores mexicanos que reflexionen detenidamente para elaborar una normativa que no ponga en peligro la posición de México como principal proveedor de estos productos para Estados Unidos.