Ventajas de trabajar con una empresa de refugios en México
Existen varias razones por las que muchos tipos de empresas se están expandiendo a México y están estableciendo operaciones de fabricación en el país.Colaborar con una empresa de «shelter» en México puede reducir de forma eficaz los costes y los riesgos asociados a la entrada en el mercado.
El nuevo Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC) es, sin duda, y seguirá siendo un factor determinante que motiva a las empresas a establecer instalaciones de producción en México. La posibilidad de producir bienes y exportarlos desde fábricas en México, sin aranceles ni derechos de aduana, supone una gran ventaja para las empresas que desean desarrollar su actividad a nivel internacional. En el marco del programa IMMEX de México, se les concede la libertad de importar materiales, maquinaria y otros artículos necesarios que se utilizan en sus procesos de fabricación sin incurrir en cargas ni obligaciones financieras.
Además, existe la ventaja añadida de poder contar con una mano de obra altamente cualificada y capacitada, que México ha ido formando a lo largo de las últimas décadas. Aunque se está convirtiendo rápidamente en el destino ideal para la deslocalización de empresas, el país siempre ha contado con una importante infraestructura industrial, establecida principalmente por organizaciones extranjeras. La mayoría de ellas proceden de Estados Unidos.
En la actualidad, México cuenta con un gran número de trabajadores con conocimientos tecnológicos y habilidades mecánicas. Las empresas que deciden fabricar en México pueden estar seguras de que los productos fabricados en el país serán siempre de la máxima calidad. A esto se suma la ventaja adicional de que se producen a una fracción del coste de una producción similar llevada a cabo en Estados Unidos.
Las ventajas de trasladar la producción a México son numerosas. Sin embargo, es posible que muchas empresas manufactureras que desean establecer una presencia operativa en el país no tengan claro por dónde empezar. En este contexto, colaborar con una empresa de «shelter» en México puede ser la mejor opción.
Existen ciertos protocolos que deben seguirse antes de que una empresa extranjera pueda establecer operaciones de fabricación en México, y el asesoramiento y los servicios que ofrece una empresa de «shelter» pueden facilitar la entrada en el mercado.
Consejos para hacer negocios en México
El International Business Times ha enumerado una serie de buenas prácticas que se recomienda seguir a las empresas que deseen establecer operaciones de fabricación en México. Entre los puntos clave destaca el hecho de que los mexicanos prefieren establecer primero una relación personal antes de entablar una relación comercial.
Esto significa que, a menudo, los responsables de la toma de decisiones u otros dirigentes de una organización deben realizar múltiples viajes a México para establecer relaciones con quienes tienen la autoridad para conceder a una empresa el permiso para operar en el país. Sin embargo, una vez superado este obstáculo, la empresa tendrá que decidir qué modelo de negocio utilizará para alcanzar sus objetivos de fabricación. Existen varias formas diferentes en que una organización puede establecer operaciones de producción en México.
La forma más sencilla es trabajar con una empresa «shelter». Se trata de organizaciones que cuentan con un profundo conocimiento de la legislación empresarial mexicana, la logística y la normativa laboral. Básicamente, estas organizaciones «shelter» también han establecido ya una relación genuina y eficaz con los funcionarios del Gobierno. Colaborar con ellas resulta conveniente por muchas razones diferentes.
Las empresas de acogida también ofrecen servicios de selección de personal y formación laboral, lo que facilita la importación de materias primas utilizadas en la fabricación y exportación de productos acabados al extranjero. Estas organizaciones también se encargan de la gestión de nóminas y de cualquier cuestión fiscal que pueda surgir.
Desde un punto de vista puramente empresarial, cualquier organización extranjera que desee participar en la deslocalización podría hacerlo colaborando con una sociedad de pantalla en México. Contar con un socio comercial fiable de este tipo hace que el proceso sea mucho más fluido y eficiente que si una organización intentara llevarlo a cabo sin contar con ese tipo de ayuda.
Sin duda, existen otras opciones que los fabricantes pueden barajar, y cada una de ellas presenta sus propias ventajas e inconvenientes. Sin embargo, hay ciertas normas y reglamentos que deben respetarse antes de poder llevar a cabo cualquier operación comercial, sea cual sea el escenario. Si lo que busca una empresa extranjera es un proceso sencillo y ágil, colaborar con una empresa «shelter» en México supone la mejor y más eficaz vía para avanzar.