Los productores asiáticos y nacionales compiten por el creciente mercado mexicano del acero
A medida que aumenta el consumo de acero en México, también lo hace la competencia entre varias acerías asiáticas, así como entre acerías nacionales como DeAcero y Altos Hornos de México, que cuentan con capacidad productiva en el país. Tanto los productores nacionales como los extranjeros compiten por aumentar sus cuotas de mercado para abastecer al mercado mexicano del acero, en constante expansión.
El sector del acero prospera en México
Gracias a los acuerdos comerciales con decenas de países de todo el mundo y a una industria automovilística líder, el mercado mexicano del acero se ha convertido en un auténtico filón tanto para los productores nacionales como para los internacionales. Varios fabricantes de acero mexicanos y extranjeros, con capacidad de producción en el país, producen toneladas y toneladas de este metal industrial para abastecer a este sector manufacturero dominante en México.
Las empresas asiáticas compiten por el mercado mexicano del acero
La empresa surcoreana Posco fue la primera en realizar una importante inversión en el mercado siderúrgico mexicano, donde estableció un centro de procesamiento de metales en 2007, así como líneas de galvanizado continuo ( CGL) para la producción de chapas de acero para automoción tan solo dos años después. Mientras otras acerías asiáticas comenzaban a invertir en México, POSCO ha llegado a contar actualmente con dos instalaciones de CGL, cinco centros de transformación y un centro de servicios técnicos, que presta servicio a fabricantes de automóviles líderes como Nissan, Honda, Mazda, Volkswagen y Ford.
La mayor empresa siderúrgica de Japón, Nippon Steel & Sumitomo Metal, intentó recuperar terreno creando una empresa conjunta con la mayor empresa siderúrgica del mundo, ArcelorMittal, para adquirir una planta a gran escala en México hace apenas dos años.
A continuación, la surcoreana Hyundai Steel contraatacó con la construcción de un centro de servicios siderúrgicos en México, cuya inauguración está prevista para dentro de unas semanas. Este centro servirá como una impresionante base de producción de acero laminado en frío para el sector de la automoción, con el fin de suministrar a Kia Motors México chapas de acero laminado en frío que se utilizarán en unos 400 000 vehículos al año.
Además, hace varias semanas se dio a conocer una iniciativa competitiva por parte de JFE Steel, la segunda mayor empresa siderúrgica de Japón. La empresa tiene previsto crear una importante empresa conjunta con la siderúrgica estadounidense Nucor para fabricar 400 000 toneladas anuales de chapas de acero para automoción a partir de 2019. Se estima que las empresas invertirán 30 000 millones de yenes en esta empresa conjunta, lo que se considera un paso importante para dominar el mercado siderúrgico mexicano.
El enfrentamiento decisivo
Las industrias mexicanas que consumen acero, principalmente el floreciente sector de la automoción, son las verdaderas ganadoras a medida que se recrudece la rivalidad entre Japón y Corea del Sur en Asia, así como entre los principales productores del propio país, como DeAcero y Altos Hornos de México. Este conjunto de circunstancias podría dar lugar a lo que algunos analistas del sector denominan un «enfrentamiento en materia de precios». La industria siderúrgica nacional de este país latinoamericano, que abastece al sector automovilístico mexicano, está considerada como una de las más prolíficas del mundo. A medida que los proveedores surcoreanos y japoneses compiten con México en el sector automovilístico, la competencia resultante en el mercado del acero entre los dos países asiáticos y las principales empresas mexicanas garantiza un mayor crecimiento de la producción y el uso del acero en el mercado mexicano, así como mejores precios para los consumidores de este metal.