El Ministerio de Economía anuncia un arancel del quince por ciento sobre las importaciones de acero mexicano
Debido principalmente a la llegada de grandes volúmenes de productos a bajo precio procedentes de China, las autoridades económicas han decidido gravar las importaciones de acero mexicano.
A principios de esta semana, el subsecretario de Industria y Comercio, Rogelio Garza Garza, anunció que el Ministerio de Economía había tomado la decisión de imponer un arancel del 15 % a las importaciones de acero mexicano. La aplicación de este arancel afectará a cinco categorías de productos siderúrgicos, entre las que se incluyen:
- lingotes de acero
- chapa de acero
- acero laminado en frío y en caliente
- barras de acero
Los aranceles entrarán en vigor en breve, una vez que la notificación oficial de la medida se publique en el Diario Oficial del país. La vigencia de los aranceles será de seis meses.
La decisión del Gobierno de imponer un arancel a las importaciones de acero mexicano se debe principalmente a la necesidad de proteger a los fabricantes nacionales frente al exceso de oferta de este producto que ha inundado los mercados internacionales. Este exceso de oferta mundial se debe principalmente a la desaceleración de la economía china. Los productores de acero de ese país han canalizado una mayor parte de su producción hacia los mercados internacionales, dado que la demanda interna se ha debilitado en los últimos tiempos.
Como consecuencia de la inundación del mercado mexicano con importaciones asiáticas baratas, las organizaciones sectoriales de la industria —entre las que se incluyen el Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares y la Cámara Nacional del Acero (Canacero)— han estado presionando al Gobierno para que adopte este tipo de medidas contra las importaciones de acero en México. Debido a la situación del mercado mundial, los productores de acero mexicanos, como DeAcero, ArcelorMittal México y Altos Hornos de México (AHMSA), se han visto obligados a despedir a un número significativo de empleados. Además de los recortes de plantilla, las importaciones baratas de acero
han provocado la cancelación y el retraso de nuevas inversiones de capital en el sector siderúrgico nacional.
Mientras que las asociaciones empresariales del sector siderúrgico mexicano reclamaban enérgicamente la imposición de nuevos aranceles a las importaciones de acero, otras organizaciones, principalmente la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), protestaron alegando que la imposición de nuevos impuestos a las importaciones tendría un efecto perjudicial sobre el precio final de sus turismos y, por lo tanto, situaría a la venta de automóviles fabricados en México en una posición de desventaja económica a nivel mundial. Impulsadas principalmente por la demanda de la floreciente industria automovilística del país, las importaciones mexicanas de acero procedente de China crecieron del seis al diez por ciento durante el periodo comprendido entre 2010 y 2014. Entre otras industrias que expresaron su protesta contra la imposición de nuevos aranceles a las importaciones de acero mexicano se encontraban aquellas cuyos fabricantes están
dedicados a la producción de electrodomésticos y «productos blancos».
Además de los aranceles, el Ministerio de Economía ha establecido cuotas preliminares sobre las importaciones de acero mexicano procedente de China, así como controles adicionales sobre los productos fabricados en Alemania, Francia, España y la India. El arancel del 15 % que se aplicará al acero chino durante un periodo de seis meses a partir de su publicación oficial en el Diario Oficial se aplicará también a las planchas, chapas, productos laminados y barras importados de todos los demás países no pertenecientes al TLCAN.