Se prevé que crezcan las oportunidades de negocio entre México y China
Las oportunidades de negocio entre México y China se están ampliando a un ritmo sostenido, ya que ambos países buscan obtener beneficios relacionados con la diversificación de sus respectivas economías.
México y China están aumentando progresivamente sus relaciones comerciales. Por ejemplo, según datos de 2017 facilitados por la Secretaría de Economía de México, el importe estimado de la inversión extranjera directa (IED) china en México alcanzó un total de 228,1 millones de dólares estadounidenses. Esta cifra se componía de 192,8 millones de dólares en nuevas inversiones, destinándose el resto a proyectos ya en marcha.
En concreto, la inversión extranjera directa (IED) de China en México se ha centrado en los sectores de las infraestructuras de transporte, la perforación petrolera, la energía solar, las telecomunicaciones, los bienes de consumo, los juguetes y los textiles, entre otros. Un ejemplo de inversión china significativa en México en los últimos años es la realizada por la Compañía Nacional de Petróleo de China (CCNOC) en 2016. En aquel momento, debido a la apertura del sector energético mexicano, nacionalizado durante mucho tiempo, el Gobierno del país sacó a subasta diez bloques petroleros. De los diez, dos fueron adquiridos por la CCNOC, mientras que otros bloques fueron adjudicados a las empresas estadounidenses Exxon Mobil y Total. Junto con este acuerdo, el Fondo Chino-Mexicano se convirtió en el mayor accionista del proyecto de telecomunicaciones Atlán Redes. Este acuerdo, firmado en enero de 2017, prevé la creación de una amplia red inalámbrica que se espera que cubra el 92,2 % de la población mexicana. Además de invertir por su cuenta, China se ha mostrado activa en la creación de acuerdos de empresas conjuntas con socios mexicanos. Por ejemplo, en 2017, la empresa china JAC Motors, un fabricante de automóviles de propiedad estatal, se asoció con la mexicana Giant Motors para invertir 200 millones de dólares estadounidenses en una planta de producción de todoterrenos en el estado central de Hidalgo.
En el sector bancario se pueden encontrar oportunidades de negocio entre México y China
Con el fin de prestar servicios financieros a la esperada afluencia de empresas chinas a México, el cuarto banco más grande de China por activos se está abriendo paso actualmente en el mercado mexicano. Según Diego Folino, uno de los ejecutivos que lidera la expansión del Banco de China en la economía mexicana, «ya hay unas 70 empresas sólidas invirtiendo en México y las instituciones financieras chinas deben seguir sus pasos». La Comisión Nacional Bancaria y de Valores de México (CNBV) autorizó al Banco de China a iniciar sus operaciones en México en junio de 2016. Otro banco chino, el Banco Industrial y Comercial de China (ICBC), también cuenta con autorización para desarrollar actividades financieras en México.
México desea que se generen más oportunidades de negocio entre este país y China, sobre todo como medio para diversificar sus relaciones comerciales internacionales. Es innegable la dependencia de México respecto al ciclo económico de Estados Unidos y a sus políticas económicas. Según el Atlas de Complejidad Económica de la Universidad de Harvard, «Estados Unidos es el destino del 73 % de las importaciones mexicanas y el origen del 53 % de las mismas».
Solo en los últimos cuatro años, ambos países han profundizado aún más sus relaciones generales mediante la firma de aproximadamente cincuenta nuevos acuerdos de cooperación en diversos ámbitos, que van desde la economía y la política hasta la cultura, la ciencia y la educación. En los últimos dos años, en el ámbito del comercio, ocho nuevos productos mexicanos han conseguido acceder al floreciente mercado alimentario chino. Entre ellos se incluyen el maíz blanco, la carne de vacuno y de cerdo, los productos lácteos, los aguacates, las moras, la cerveza y el tequila. México también exporta productos electrónicos, calzado, electrodomésticos, maquinaria industrial, productos petroquímicos y farmacéuticos a su socio comercial oriental. Es significativo que China sea ahora el tercer destino más importante para las exportaciones mexicanas. Además de los productos mencionados, México es actualmente el principal proveedor latinoamericano de recambios de automóvil y vehículos de motor para el mercado chino. Las importaciones de México procedentes de China suelen ser bienes intermedios o de capital, que se utilizan o se reutilizan para su reexportación, principalmente a Estados Unidos. México es el principal socio comercial de China en América Latina.
Con el reciente inicio de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, se espera que las oportunidades de negocio entre México y China sigan creciendo. Esto se debe a que el Gobierno de López Obrador es muy consciente de su excesiva dependencia de la economía estadounidense y de sus ciclos económicos. Ahora está tratando de diversificar sus opciones. Las cifras recientes muestran que el valor total anual de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos asciende a 372.4 mil millones de dólares, mientras que sus exportaciones a China solo suman 6.7 mil millones de dólares. Estas cifras demuestran que las oportunidades de negocio entre México y China tienen un amplio margen de crecimiento.