El valor de la certificación del Programa de Colaboración Aduanera y Comercial contra el Terrorismo (C-TPAT) para las empresas que la poseen es difícil de cuantificar. Basta con una rápida búsqueda en Internet para encontrar miles de enlaces a empresas que ofrecen servicios de consultoría, estudios de valor y asistencia en la elaboración de directrices. Está claro que se ha convertido en el estándar de seguridad para las empresas dedicadas al comercio transfronterizo que desean intentar reducir las demoras asociadas a la comercialización de un producto.  La respuesta a la pregunta que estas empresas se esfuerzan por encontrar es: «¿dónde está el retorno de la inversión?». En el mundo altamente competitivo en el que vivimos, cada céntimo cuenta, y la competitividad regional está en la mente de todos.

La necesidad de rapidez es cada vez más evidente en el mercado global. Las líneas de producciónde las empresas manufactureras mexicanasnecesitan materias primas, y los productos terminados deben transportarse a sus destinos para mantener el flujo de caja hasta el siguiente ciclo de facturación.  Este es el claro aliciente para quienes buscan un protocolo de seguridad de alto nivel y de élite que ofrezca la garantía de la rapidez. Las colas FAST en los puertos de entrada resultan claramente atractivas para aquellas empresas que desean un sistema que cumpla con los plazos y los objetivos.

Los empresarios y su personal son personas. Por lo tanto, cometen errores. El Programa de Colaboración Aduanera y Comercial contra el Terrorismo (C-TPAT) establece un sistema de auditoría interna y un calendario asociado al mismo para garantizar que se cumplan determinados criterios de referencia. Un agente de la división de Especialistas en Seguridad de la Cadena de Suministro (SCSS) de la CBP se desplazará a las instalaciones de los participantes para llevar a cabo una auditoría exhaustiva de acuerdo con un proceso perfeccionado y sistemático. Siempre es muy positivo para cualquier empresa prepararse para que un tercero evalúe sus procesos. Se comprobarán todos los aspectos y las políticas se perfeccionarán con una nueva perspectiva y mayor sabiduría tras tantos años de actividad, buscando siempre una mayor eficiencia. Estas auditorías son uno de los mayores valores añadidos a la hora de obtener la certificación en el marco del programa C-TPAT.

Otro gran valor que conlleva el proceso de certificación es el acceso que se obtiene a través de un responsable de SCSS. La labor de estos responsables consiste en evaluar las distintas unidades de negocio para determinar qué funciona y qué no. Se trata de una propuesta de valor añadido extraordinaria para cualquier entidad.  A la hora de evaluar el proceso de certificación, este es un aspecto que a menudo se pasa por alto. Contratar a consultores resulta caro para las empresas de fabricación y logística. En este caso, el servicio es gratuito. Se pueden plantear preguntas en cualquier momento, y las llamadas telefónicas simplemente llevan tiempo. ¿Ha redactado su empresa una nueva política interna? Puede enviarla por correo electrónico para que el responsable que se le haya asignado la revise y evalúe por completo sin coste alguno.

Un aspecto algo negativo de estas certificaciones es la lentitud del proceso de reconocimiento mutuo por parte de los distintos órganos y organismos gubernamentales. Es evidente que México debe permitir que los carriles FAST crucen su lado de la frontera. El análisis de los datos ha puesto de manifiesto que el programa NEEC (la versión mexicana del C-TPAT) está reduciendo las inspecciones secundarias, pero el volumen de tráfico no varía mucho si no se distingue entre quienes cuentan con la certificación y quienes no.  Con un mayor acceso a los puertos, habría un claro aliciente e, inevitablemente, una mayor participación en la Asociación Aduanera-Comercial contra el Terrorismo (C-TPAT).

A la hora de sopesar las opciones en la frontera en materia de seguridad y rapidez, no es fácil decidir si obtener o no la certificación C-TPAT. Implica una inversión de tiempo y un proceso de formación que requiere dedicación. La verdadera cuestión es si el tiempo dedicado a obtener la certificación de la Asociación Aduanera-Comercial contra el Terrorismo (C-TPAT) compensa o no los beneficios. Para la mayoría de las empresas de mayor tamaño y con más personal, la decisión de certificarse o no parece sencilla.  Las empresas más pequeñas, que no cuentan con una estructura tan jerárquica, lo están consiguiendo a costa de un mayor gasto de tiempo, dinero y mano de obra, pero, aun así, están logrando el objetivo. Lo único que queda por averiguar es si merece la pena o no.