Los análisis realizados por los Congresos de ambos países indican que cerrar la frontera entre Estados Unidos y México sería perjudicial para las economías de ambas naciones.

Las economías de Estados Unidos y México están estrechamente integradas

Si el presidente Donald Trump cumple sus recientes amenazas de cerrar la frontera entre Estados Unidos y México, se perderán millones de dólares a ambos lados de la frontera internacional. Esto se debe al grado de integración mutua que han alcanzado las economías de Estados Unidos y México a lo largo de las últimas décadas. La frontera entre ambos países, de aproximadamente 2000 millas de longitud, es actualmente la más dinámica del mundo si se tienen en cuenta los flujos comerciales y la circulación de personas.  Trump ha exigido al Gobierno mexicano que actúe con mayor firmeza en materia de narcotráfico y migración. En la práctica, ¿qué consecuencias tendría el cierre de la frontera entre Estados Unidos y México?

Para empezar, cerrar la frontera entre Estados Unidos y México obstaculizaría el comercio binacional. México es el tercer socio comercial más importante de Estados Unidos y el segundo destino más importante de las exportaciones estadounidenses, después de Canadá. A su vez, Estados Unidos es el mayor consumidor de las exportaciones mexicanas.

Según un informe reciente del Congreso de los Estados Unidos, las principales importaciones de mercancías de los Estados Unidos procedentes de México en 2018 fueron:

  • Vehículos a motor (645 500 millones de dólares estadounidenses, lo que supone el 19 % de las importaciones procedentes de México);
  • Recambios de automóvil (49 800 millones de dólares estadounidenses, lo que supone el 14 % de las importaciones);
  • Equipos informáticos (26 600 millones de dólares estadounidenses, lo que supone el 8 % de las importaciones);
  • Petróleo y gas (14 500 millones de dólares estadounidenses, es decir, el 4 % de las importaciones);
  • Equipos eléctricos (11 900 millones de dólares estadounidenses, lo que supone el 3 % de las importaciones).

Por otra parte, las principales exportaciones de EE. UU. a México fueron:

  • Productos petrolíferos y carbón (28 800 millones de dólares estadounidenses, lo que supone el 11 % de las exportaciones a México);
  • Piezas de vehículos (20 200 millones de dólares estadounidenses, lo que supone el 8 % de las exportaciones);
  • Equipos informáticos (17 500 millones de dólares estadounidenses, lo que supone el 7 % de las exportaciones);
  • Semiconductores y otros componentes electrónicos (13.1 mil millones de dólares estadounidenses, lo que representa el 5 % de las exportaciones);
  • Productos químicos básicos (10 300 millones de dólares estadounidenses, lo que representa el 4 % de las exportaciones).

Ambos países se verían afectados

Las cifras mencionadas indican que cerrar la frontera entre Estados Unidos y México no solo causaría graves problemas económicos a México, sino también a Estados Unidos. Es evidente que larelación comercial entre ambos países se ha intensificado desde que se firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) el 1 de enero de 1994.  Desde entonces, el considerable aumento del comercio entre Estados Unidos y México ha dado lugar a la creación de relaciones verticales en la cadena de suministro. Esto es especialmente cierto en la región fronteriza.

En particular, el cierre de la frontera entre Estados Unidos y México tendría un profundo impacto en la industria del automóvil de ambos países.

El Centro de Investigación del Sector Automovilístico ha señalado que un cierre de la frontera entre Estados Unidos y México tendría un impacto negativo significativo en la cadena de suministro de la industria automovilística. Esta opinión también la comparten los expertos del Centro de Investigación Automovilística, con sede en Estados Unidos.  Ambas organizaciones coinciden en que una interrupción de los flujos comerciales entre EE. UU. y México tendría un efecto devastador en las industrias automovilísticas de ambos países en el plazo de una semana. Además de las repercusiones negativas en el comercio del sector automovilístico que se derivarían del cierre de la frontera entre EE. UU. y México, también habría consecuencias adversas para la mano de obra estadounidense. Muchas plantas de producción situadas en el lado estadounidense de la frontera se verían afectadas negativamente.

Los efectos del cierre de la frontera se dejarían sentir más en México

En el lado mexicano, el cierre de la frontera entre Estados Unidos y México podría tener un impacto aún mayor en la industria automovilística de ese país. Esto se debe al tamaño relativo de la economía mexicana, así como al hecho de que México depende en gran medida de Estados Unidos como su principal fuente de ingresos por exportaciones.

Más allá de la industria automovilística, otro sector que se vería profundamente afectado por el cierre de la frontera entre Estados Unidos y México sería el turismo. En este ámbito, un cierre de la frontera tendría un impacto económico negativo de 1.7 mil millones de dólares al día. Así lo indica la información facilitada por la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de México (Concanaco-Servytur).

Además, otro sector mexicano que se vería profundamente afectado por un cierre de la frontera entre Estados Unidos y México es la agricultura. Detener la exportación de 50 millones de libras de productos procedentes del campo mexicano supondría una pérdida diaria de ingresos a ambos lados de la frontera por un total de 1.7 mil millones de dólares estadounidenses.  Esto se notaría especialmente en el lado estadounidense de la frontera, donde, por ejemplo, los productos agrícolas mexicanos llenan 100 almacenes de distribución situados en Nogales, Arizona. Hay puestos de trabajo en este sector a ambos lados de la frontera que dependen del transporte diario de productos agrícolas entre Estados Unidos y México. El cierre de la frontera sería perjudicial para su sustento.

¿Un aumento de la inmigración ilegal?

Además, hay quien cree que cerrar la frontera provocaría, en realidad, un aumento de los cruces ilegales. Esto se debería a las dificultades económicas que sufriría México.

Se calcula que casi medio millón de personas cruzan cada día la frontera de México a Estados Unidos de forma legal.  Así lo indica la información facilitada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. Muchas de las personas que cruzan a Estados Unidos a diario lo hacen para desplazarse desde sus hogares a sus puestos de trabajo en ese país. Si estas personas no pudieran cruzar la frontera a diario, existiría la posibilidad de que perdieran sus empleos. Esta situación agravaría la pobreza en México, lo que a su vez generaría una mayor presión migratoria hacia EE. UU.