Los inversores se fijan cada vez más en México a medida que aumenta el coste de la mano de obra en Asia
El coste de la mano de obra en Asia, que en su día supuso una ventaja competitiva a nivel mundial en el sector manufacturero, ha perdido su ventaja.
En la última década, los inversores que buscaban un lugar competitivo y de bajo coste para la fabricación solían elegir Asia como la inversión más acertada en términos de eficiencia económica. Sin embargo, dado que el coste de la mano de obra en Asia va en aumento, México se está convirtiendo en una opción cada vez más atractiva como fuente de mano de obra altamente cualificada y competitiva a nivel mundial, especialmente para el sector manufacturero. Como consecuencia, muchas empresas están trasladando su producción de Asia a México.
El coste de la mano de obra en Asia
En 2010, el coste de la mano de obra en Asia alcanzó la paridad con el de México, antes de superarlo de forma espectacular. Según economistas como Carlos Capistrán, de Bank of America Merrill Lynch, en términos de dólares estadounidenses, el coste de la mano de obra en Asia es ahora un 40 % superior al de México. Se trata de un cambio radical con respecto a hace apenas una década, cuando la mano de obra mexicana costaba más del 100 % que la china. Es evidente que las reglas de la economía internacional de antaño ya no son válidas a la hora de identificar ubicaciones rentables para la deslocalización —o, como se conoce ahora a la fabricación en México, el «nearshoring»—.
Cabe destacar, además, que la mano de obra mexicana ha llegado a ser altamente cualificada, formada y capaz de realizar tareas que antes estaban reservadas a Estados Unidos o Europa. Hoy en día, por término medio, los trabajadores mexicanos son más eficientes, cualificados y productivos que los trabajadores chinos.
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Factores que contribuyen a la competitividad global de México en el sector manufacturero
Además de la proximidad de la mano de obra industrial mexicana a los mercados estadounidenses, con el ahorro en transporte y otras ventajas asociadas a ello, los inversores extranjeros están cada vez más interesados en recurrir a la mano de obra mexicana para satisfacer sus necesidades industriales por una gran variedad de razones. El país ha dado varios pasos progresistas para mejorar la productividad, la rentabilidad y la formación de la mano de obra mexicana, así como para reformar el sistema educativo, bajo el mandato del presidente Enrique Peña Nieto. México ofrece ahora a los inversores:
- La reducción de los costes de los insumos —especialmente los energéticos— ha mejorado la rentabilidad del sector manufacturero en México;
- Coste laboral y tipos de cambio favorables a la exportación: recientemente, el peso se ha depreciado drásticamente frente al dólar estadounidense, lo que hace que resulte aún más rentable recurrir a la mano de obra mexicana que contratar a trabajadores en Asia. Solo en los últimos dos años, el peso se ha depreciado casi un 50 %, lo que ha reducido el coste de la mano de obra mexicana de 6 USD al día a 4 USD al día;
- Ventaja demográfica: el coste de la mano de obra en Asia se ha visto afectado negativamente por la estricta «política del hijo único» y por la creciente demanda de trabajadores para el sector manufacturero. Por el contrario, una población activa joven y en crecimiento en México ha garantizado un precio estable de la mano de obra en este país latinoamericano.