México y Brasil registran evoluciones económicas divergentes
La situación de las dos mayores economías de América Latina está cambiando.
Durante la mayor parte de las últimas décadas, el país más grande de América Latina, Brasil, superó a su vecino del norte, México, en cuanto a su capacidad para atraer inversión extranjera directa. Sin embargo, en los últimos años, en lo que respecta a México y Brasil, parece que se ha producido un cambio de tendencia. Mientras que México se está beneficiando cada vez más del aumento constante de los costes de fabricación en China, la inversión extranjera directa en Brasil ha seguido una tendencia a la baja desde 2011, año en el que el país registró entradas de capital externo por valor de 50 000 millones de dólares estadounidenses que se destinaron al sector manufacturero
brasileño.
Según la información publicada recientemente en el Financial Times, «En 2014, México atrajo 366 proyectos de inversión de nueva creación por un valor total estimado de 33 000 millones de dólares estadounidenses, y Brasil, 322 proyectos por valor de 18 000 millones de dólares». El FT también señaló que «juntos (México y Brasil) acapararon casi el 60 % de las inversiones en nuevos proyectos o en la ampliación de instalaciones existentes en América Latina y el Caribe el año pasado».
México va a la cabeza
Aunque tanto México como Brasil han experimentado descensos constantes en el crecimiento del PIB durante el periodo 2010-2014 —México, del 5,1 % al 2,1 %, y Brasil, de un sólido 7,6 % a un exiguo 0,01 %—, México ha demostrado una mayor resiliencia y consistencia en su capacidad para atraer flujos de capital hacia su sector manufacturero a un ritmo respetable. Esto se debe, en gran parte, al impresionante dinamismo que ha mostrado el sector automovilístico mexicano en los últimos años. Además de un sector automovilístico próspero, existen otros factores diferenciadores que han cambiado la
relación entre México y Brasil, así como la capacidad de cada uno para atraer miles de millones de dólares en inversión extranjera directa:
- México se beneficia y seguirá beneficiándose de las ventajas económicas que le reportan tanto su proximidad a Estados Unidos como su pertenencia al TLCAN;
- México se está volviendo cada vez más competitivo en todos los ámbitos si se tienen en cuenta los «costes totales de fabricación en destino».
En lo que respecta al factor salarial al comparar México y Brasil, la Economist Intelligence Unit prevé que, para finales de 2015, «los salarios nominales en todos los sectores aumentarán un 7 % en Brasil». Los aumentos salariales en el sector manufacturero mexicano se situarán en un 4,3 % de media.
La evolución de la situación económica de México y Brasil
En este momento, México y Brasil parecen encontrarse en una encrucijada económica en su relación competitiva como líderes económicos tradicionales de América Latina. Mientras que el motor económico mexicano sigue avanzando, el de Brasil parece estar estancado.